el odio, nuestro mejor apoyo – star wars

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—¡Carla debes tomar esa base ya!.

escucho decir a mi maestro por el comunicador, a la vez que esquivo con mi sable de luz un disparo, doy un potente salto, cayendo en frente de varios clones, sin darles tiempo a reaccionar procedo a exterminarlos, uno tras otro atravesando pechos o cortando cabezas, la escena es muy satisfactoria, mis droides b2 y las droidecas poco a poco avanzamos, obligándolos a retroceder, algunos logran escapar, pero consigo atrapar a otros con la fuerza, atralléndolos a mí —si hablan, puede que los dejemos vivir, ¿dónde tienen todas sus bases?.

—Mátanos si quieres, pero jamás te diremos, preferimos estar muertos antes que abrir la boca maldita perra.

—Como quieran—sin pensármelo 2 veces procedo a electrocutarlos estos gritan desgarradoramente, yo solo sonrío ante esto, a los pocos segundos el silencio se hace presente —vamos debemos alcanzarlos, solo nos queda una zona, será la batalla final, no podemos fallar ahora.

—Entendido.

Mientras tanto los clones.

—General nos superan 20 veces a uno, además viene con ellos la sirvienta del conde doocu.

—Ya veo, debemos pedir refuerzos a la república.

—Imposible, cortaron las comunicaciones, estamos solos.

—Bien, no se preocupen, aún podemos contenerlos, comandante ordene a sus hombres que se preparen, no tardarán en llegar, utilicen todo nuestro armamento.

—Como ordene.

mientras tanto con Carla

—Señora detectamos muchos cañones fijos, nos harán pedazos si les llegamos de frente.

Comenta uno de los droides a la vez que me pasa los binoculares, diviso 5 de esos cañones, por lo visto los tienen muy protegidos, pero sé como evadirlos —teniente, ordene a las droidecas que vallan en primera línea, los b 1 protegerán el primer franco, los demás defenderán la retaguardia de las droidecas, yo me encargaré de esos cañones ¡entendieron!.

—Afirmativo.

—¡Bien, vallan ahora!—al finalizar empiezan a movilizarse, yo utilizando la niebla que invade al planeta me empiezo a escabullir, a los pocos segundos los disparos se hacen presentes, con lo poco que tengo de visión veo como el plan sale a la perfección, los cañones están totalmente distraídos, veo varios clones custodiando uno de esas armas pesadas, doy un salto cortándoles la cabeza sin hacer ruido, tomo los cuerpos mientras que los arojo lejos, empiezo a agujerar la parte baja del tanque, los clones  se ponen alerta, al abrirlo siento y vuelo el terror de estos imbéciles.

—¡Es ella, vamos dispara!.

—¡que alguien nos ayude!.

Sin esfuerzo los mato, tomo el tanque, a su vez empiezo a asesinar a toda la infantería, el comunicador suena reclamando el por qué de mis acciones, lo hago pedazos con indiferencia, vuelvo a hacer otro agujero, al mismo tiempo hago explotar el tanque.

Mientras tanto con la general.

—¡Atención a todos los clones, ignoren a los droides, concentren el fuego en  esa inútil!.

Mientras tanto Carla

De repente todas las balas se dirigen a mí, con mis reflejos y con la fuerza rechazo todos los tiros, regresando algunos, lanzo rayos de la fuerza matando a muchos, hago un salto provocando una  explosión asesinando a otros más, con mi velocidad me les acerco, rebanando cuellos, poco a poco van quedando menos, los tanque restantes están siendo aniquilados por mi ejército, esto ya está ganado, al estar ya derrotados, me dirijo a la zona donde parece ser su centro de operaciones, esto será divertido, donde hay eso suele aber jedys, un ansia me invade tras pensar en esto, me acerco a toda velocidad, oyendo voces aceleradas y aterradas, al abrir la puerta los disparos ya son visibles, cuento 5, le lanzo los rayos a 3, acabándolos al momento, desarmo a los otros 2, levantándolos, asfixciándolos —¿dónde está su general, o su muerte será lenta y dolorosa—no me contestan, sin dudarlo les rompo el cuello, tomo los comunicadores alterando la frecuencia —comandante ¿que tal van allá afuera?, ¿comandante?, teniente responda—no hay señales de ellos, siento una presencia de trás mío, enciendo mi espada, deteniendo un corte por parte de la jedy, en su mirada noto la rabia y el odio, las ganas de asesinarme, de penetrarme, de hacerme sufrir, sonrío maliciosamente, la pateo alejándola — eres muy valiente en enfrentarme a mi sola, sabes, tendrías más probabilidades si me hubieras enfrentado con tus amigos, pero no, eres una estúpida cobarde, ríndete y puede que te deje vivir.

—Jamás me rendiré ante el lado obscuro, moriré en el intento.

—Bien, si así lo deseas—, la observo detenidamente, concentro mi energía, provocando una explosión, haciendo pedazos el lugar, ella consigue escapar sin dificultad, ya estando en campo abierto, nuestras hojas emanando luces ya se encuentran, no pelea nada mal para ser una caballero, pero da igual, solo estoy jugando, logro bajarle la defensa, asestándole un fuerte golpe a su estómago, apagando su sable, le corto uno de sus brazos, esta grita desgarradoramente, pero no parece querer ceder, con su otra mano vuelve a encender su sable, tratando de atinarme algún corte, pero todo se lo reflejo con mi espada, le doy un pequeño choque eléctrico dejándola aturdida, la pateo en su cara, esta escupe sangre, vuelvo a patearla alejando su arma de ella, antes de que se reincorpore vuelvo a electrocutarla, pero esta vez sin parar, continúa gritando, yo sigo disfrutando, me transmite mucha excitación oírla suplicar por su puta vida, dejo de torturarla, para comenzar a golpearla repetidas veces en todo su cuerpo, al final clavo mi hoja escarlatta en su estómago, escucho como le cuesta respirar, reaccionar, es hora de terminar, con todo el sufrimiento que la hace delirar, la golpeo en su insípido rostro una última vez, alo mi sable de un tirón, esta grita nuevamente, sin pensarlo la clavo en su garganta, tocando suelo, prontamente queda inerte, apago mi arma, recojo su espada, saco mi comunicador —maestro, ahora este planeta está bajo el control separatista, pero tengo 2 malas noticias, el centro de comunicaciones fue totalmente destrozado, todas mis fuerzas fueron diezmadas.

—¿Hay algo bueno que me puedas decir?.

—Sí maestro, asesiné a otro jedy, la hice sufrir tanto que me divertí con ella, seguramente se arrepintió de haberse unido a esa inútil orden, aquí tengo su sable de luz, en seguida me reporto con usted.

—Espero que sí sea verdad, espero con ansias tu llegada.

Sin perder más el tiempo me dirijo a mi nave, cuando por fin llegué con el conde doocu, le muestro el sable de luz de la puta esa, algo ensangrentado, este me aprecia con una sonrisa de satisfacción

—Sabía que podía confiar en ti para tomar eso, te felicito haz echo un buen trabajo, no se asesinan jedys tan a menudo, te haz ganado un pequeño descanso, puedes retirarte.

—Gracias mi lord—en el momento de culminar, salgo del lugar, espero que me de algo que hacer pronto…