Drarry +18 la clase de pociones

ADVERTENCIA: ESTE FANFIC CONTIENE ESCENARIOS SEXUALES EXPLICITOS ENTRE DOS HOMBRES DE 16 AÑOS, SI EL CONTENIDO NO ES DE SU AGRADO LE RUEGO QUE NO LEA LA HISTORIA. DICHO ESTO COMENCEMOS.

Si había una cosa clara en todo Hogwarts, era que la risa del elegido, era la más bonita del reino, no reía escandalosamente, sino que más bien lo hacía con un estilo tan adorable, que hacía que aquél que lo oyera se derritiese. Inclusive Draco, quién, en secreto, trataba de hacer reír a Harry cada vez que se le plantaba una ocasión.
En este caso, Harry y él se encontraban en la clase de pociones con Snape, que decidió ponerlos juntos a hacer un trabajo, les pidió que etiquetasen correctamente un gran número de pociones, y les cedió el lugar más alejado de la sala, pero que, sin embargo seguía a la vista de todos.
Harry leía en voz baja los diversos elementos de cada poción, para poder asignarle su etiqueta correspondiente, mientras tanto Draco parecía atrapado en el interior de los preciosos ojos verdes de Harry
-……..tierra llamando a Draco Malfoy- dijo el pelinegro mientras trataba de llamar la atención de Draco con la mano
– hola- contestó Draco tratando de recuperarse del lapsus
– hola? Sigues dormido?
– que? No… Por por qué?
– bueno sabiendo que llevamos 20 minutos etiquetando y que yo he hecho 50 botellas mientras que tú solo una, diría que te pasa algo – Draco esperaba percibir un tono burlón en la llamada de atención que Harry le había dado, pero sin embargo solo escuchó un tono preocupado, que se entremezcló con la siguiente pregunta
– estás bien draco? necesitas algo?
– me acabas de llamar Draco en vez de Malfoy Harry?- Draco se tapó la boca, y vio como Harry arqueaba sus labios, hasta convertirlos en una sonrisa.
– y tú me acabas de llamar Harry….. Parece que los dos hemos perdido los modales – río Harry.
La risa de Harry inundó el corazón de Draco hasta tal punto que el rubio pensaba que su corazón iba a salir disparado.
Mientras la pareja se divertía etiquetando, no se percataban de las miradas furtivas que algunos compañeros les propinaban de vez en cuando, atónitos por el repentino cariño que demostraban Harry y Draco; Ron, por su parte no podía dejar de juzgarlos con la mirada, resaltando una mirada de asco cuando sus ojos se posaban en la silueta de Malfoy, que estaba de espaldas a el. Hermione se dio cuenta de esto y clavó su codo en las costillas de Ron para advertirle
– deja de hacer eso!- dijo la chica molesta
– Auch! Que deje de hacer que?- replicó el pelirrojo
– no están haciendo nada, solo se ríen!
– ya lo sé, pero por qué Harry se está riendo, estar con Malfoy debería ser una tortura….
– pues ya ves que no lo es!- sentenció Hermione cortante mientras continuaba la preparación de el brebaje que se encontraba en su caldero.
Harry y Draco seguían a lo suyo, hasta que el joven de ojos grises, paso la mano muy cerca del costado del pelinegro, recibiendo como respuesta la risa ahogada de Harry
– no me lo creo…. – se jactó cariñosamente el rubio – nuestro chico de oro tiene cosq….
– no lo digas! – dijo el de ojos verdes tapándole la boca, pero ya de nada servía, Draco había descubierto el punto débil del gryffindor y no dudaría en emplearlo para su propio beneficio.
El más joven de los Malfoy, clavó levemente sus dedos entre las costillas de Harry, y comenzó un movimiento que hizo que Harry se extremeciera.
-p…para- dijo Harry mordiéndose los labios mientras echaba la cabeza hacia atrás, topándose con el campo visual de Ron, que no entendía que estaba sucediendo entre ellos dos. Draco continuó unos segundos más y Harry no pudo contenerse más, comenzó a reír bulliciosamente, con la risa más adorable que nadie nunca pudo imaginar. De un momento a otro toda la clase estaba mirándolos, incluido Snape, que se acercó a ellos con mirada de desaprobación rotunda.
Tras la risa de Harry, el rubio, y ahijado del profesor, había notado algo extraño, se había notado endurecer entre las carcajadas armoniosas de su compañero de trabajo, y Harry había sentido lo mismo tras notar los dedos del slytherin recorriendo su suave torso.
– cuéntenme ese maravilloso chiste que ha hecho que interrumpan mi clase…. – dijo snape seriamente con los brazos en cruz
– no hay ningún chiste… – murmuró Harry todavía recuperándose del ataque
– y por qué se reía señor Potter – dijo arqueando una ceja
– y..yo
– ha sido culpa mía profesor- Intervino Draco.
Toda la clase miraba la escena, y el rubio prosiguió
-…. Le hice cosquillas para oírle reír, siento mucho la interrupción, puede ponerme bajo detención a mí, pero Harry no ha tenido nada que ver, se lo aseguro
– gracias por la aclaración señor Malfoy, pero es mi clase y yo decido a quien castigar, quedan los dos bajo detención, ninguno de ustedes irán a hosmade, y no hay más que hablar – concluyó dándose la vuelta
– yo total no iba a ir…..- masculló Harry cuando Snape se retiró a su mesa
– ¿Por qué no?- preguntó el de ojos grises con mirada indescifrable
– mis tíos nunca hubiesen firmado la autorización…. Y ahora no puedo usar la capa de invisibilidad porque ojo loco tiene detectores tenebrosos….
– ¿Tienes una capa de invisibilidad? – preguntó Draco atónito
– si, era propiedad de mi padre antes de que…..- los ojos de Harry se humedecieron y el joven rubio pasó la mano por su mejilla secando la pequeña lágrima que el moreno había derramado, mientras tanto sus ojos se habían vuelto vidriosos y aunque lo intentó no pudo aguantar sus lágrimas
– te entiendo – dijo mientras su voz se rompía – mi padre tampoco estuvo allí realmente cuando yo era pequeño – dijo en un suspiro de amargor mientras recordaba su dura infancia
– hey! No llores – dijo Harry abrazándole compasivamente ahora todo está bien.
Todos los alumnos ignoraban la escena que se estaba creando en los pupitres más alejados, pero Ron y Hermione, no podían retirar la mirada de la pareja, y Ron tuvo una idea, no iba a permitir dejar que el de pelo azabache se quedara en la detención a solas con Malfoy, así que decidió sumarse al castigo, y arrastrar a Hermione con el.
– ¿¡Que haces?! – gritó Hermione mientras ron la pellizcaba
– señor Weasley, señorita Granger, detención!
– ¿estarás contento? – replicó Hermione al pelirrojo una vez la clase se dió por terminada.
– no sabes cuánto – sonrió él
-Todos pueden abandonar la sala,…. Bueno, todos menos quienes deben cumplir el castigo…, En cuanto a ustedes cuarto, tendrán que redactar por parejas diez pergaminos sobre la importancia de los buenos modales, y no saldrán de esta clase hasta finalizarlos
-¿¡Diez pergaminos!? – se quejó Ron
– tienes razón señor weasley, que sean 15 – dijo snape sonriendo frívolamente.
Las parejas se agruparon así, Draco con Harry y ron con Hermione, y se dispusieron a comenzar el trabajo cuando el pelirrojo rompió el silencio
– que estabais haciendo antes, durante la clase?
– nada que te importe – imploró Draco cortante
– Harry es mi mejor amigo, así que si que me importa, gracias….
– no hacíamos nada ron…- suspiró Harry- solo charlábamos y nos reíamos
– y que os hacia tanta gracia – intervino Hermione
– nada, solo es que me hizo cosquillas sin querer, nada importante…
Hermione sonrió levemente al darse cuenta de que Draco estaba volviendo a colocar las manos sobre los huesos de la cadera del pelinegro, pero harry también se había dado cuenta
– ¡no te atrevas!- dijo girándose y mirando de frente al que intentaba volver a atacarle
– es que eres tan mono cuando te ríes…. – respondió Draco sin pensarlo dos veces
– apuesto a que él también tiene cosquillas- dijo la chica morena tratando de que Harry y Malfoy volviesen a reír y se olvidaran del castigo
-…. Hermione, ¿que haces?- dijo Ron viendo cómo el comentario había hecho que Potter comenzase a acercar sus manos a las costillas de Draco, y que este tratase de escapar sin éxito.
– hahahahrrhahy pahahrahahaa!
En ese momento una oleada de carcajadas desenfrenadas inundó la garganta de Malfoy, quien resultó tener una risa todavía más angelical que la del joven con los ojos esmeraldados, Harry no aguantó más, quizás era por la presión que sus pantalones ejercían en ese mismo instante, o que la risa de Draco le había hecho olvidarse del dónde y con quién estaban, simplemente lo hizo, los dos se fundieron en un apasionado beso ante la atónita mirada de Ron y la orgullosa de Hermione, que en realidad llevaba queriendo ver ese beso desde hacía mucho tiempo, la escena se rompió cuando Snape volvió a entrar a la habitación y encontró a los dos jóvenes entrelazados
– ¡Que demonios….! ……. Señor Weasley, señorita Granger, dejadme un momento a solas con Malfoy y Potter.
Los dos niños abandonaron la sala a paso ligero, y observaron como el profesor cerraba la puerta de un portazo.
– yo…. Yo di…digo, nosotros solo estábamos hablando y ….- trató de justificarse Harry tapándose la entrepierna instintivamente
– desde mi punto de vista….- dijo Snape tratando de ignorar su nerviosa actitud – es difícil hablar con la lengua de otro en tu boca….
Los dos adolescentes se ruborizaron, y maldijeron a su propia fisionomía porque, a pesar de la tensa y humillante situación vivida, sus erecciones seguían más duras que nunca
– voy a traer un poco de veritaserum, tardaré un buen rato en prepararla , pero así sabré exactamente lo que pasó- dijo el profesor – mientras tanto, – sonrió divertido,- vuestro castigo será sentaros uno encima del otro sobre esa silla.
Sus miradas se congelaron mientras Snape salía de la habitación y Draco rompió el fino muro de hielo que se había formado entre los dos
– tenemos…. Tenemos que sentarnos s… supongo- dijo tartamudeando
– supongo que sí
Harry se sentó primero sobre la silla, y colocó un cuaderno sobre su entrepierna, con el deseo de que el rubio no notase su excitación, sin embargo, cuando el rubio estaba a punto de sentarse, el cuaderno se desplazó y Draco se terminó sentando sobre el apretado bulto de Harry, que gimió al sentir la presión, todavía quedaban un par de horas hasta que el profesor Snape regresará, y Harry decidió decir, lo que ninguno se atrevía en un principio.
– si no hacemos nada, irá a peor- imploró en un tono lo más firme posible
– hacer el que?
– no te hagas el inocente, y mucho menos ahora malfoy – le regaño Harry, que notaba su duro miembro tratar de romper su pantalón, pero lo que Harry no sabía era que Malfoy no se estaba haciendo el inocente
– simplemente no te entiendo Potter – alegó avergonzado
– ¿¡nunca te has hecho una paja!? – preguntó Harry sin tapujos
– no….. nunca…. nunca se me había parado – admitió sintiéndose repentinamente avergonzado
– pues….. Creo que tendré que ayudarte – dijo Harry fingiendo tono de incomodidad. En verdad, él siempre había soñado en hacerlo con Malfoy, y por fin su sueño se iba a cumplir
– e…. está bien- dijo el rubio escondiendo su emoción
Draco giró la cabeza y comenzó a besar a Harry, sus lenguas se rozaban torpemente al principio, y deliciosamente cuando ya le habían pillado el ritmo a la situación, Draco seguía sentado sobre la entrepierna de Harry, y de vez en cuando movía lentamente sus caderas para sentir sus erecciones lo más cerca posible y gemir de placer cuando éstas se rozaban a través de sus uniformes
– quítate los pantalones – ordenó Harry en un jadeo
Mientras el rubio se desnudaba, el moreno conjuró una cama y desabrochó su cinturón, calmando la presión que la tela había generado sobre él.
En unos segundos los dos estaban completamente desnudos, observando minuciosamente el cuerpo del otro
“Dios”- pensó harry – “es incluso mejor de lo que me imaginaba”
Se acercaron lentamente y volvieron a fundirse en un beso, que solo se podía clasificar como obsceno, Harry movía su cadera hacia la de Draco, frotando sus furiosamente erectos miembros, que ya comenzaban a humedecerse con líquido preseminal, se tumbaron sobre la cama, sin apartar sus labios, y Harry sacó una botella de lubricante de su mochila
– Potter, en serio llevas eso contigo – jadeo el rubio recuperando el aliento
– por supuesto, nunca se sabe cuándo… Ah!
Las palabras del pelinegro se vieron cortadas cuando la boca del rubio se cernió sobre la mera punta de su erección, Harry se tensó notablemente, y Draco siguió succionando y haciendo movimientos circulares, mientras Harry comenzaba a gemir sonoramente
– Draco!- grito el elegido mientras mordía el cuello de su ahora amante.
En un rápido movimiento, Harry tomó el control del “juego” y dejó a Draco bajo su cuerpo
– mi turno – le susurró Harry al oído, obteniendo como respuesta el escalofrío del joven de ojos color plata.
Comenzó a pasar la lengua por la entrada del rubio, y este soltó un sonoro gemido, comenzó a penetrarle con su lengua tratando de llegar lo más profundo posible, y Draco no podía ni siquiera abrir los ojos.
Draco gimió más fuerte cuando uno de los dedos lubricados de potter se deslizó dentro de él, generándole una sensación de placer, que maldecía no haber experimentado con anterioridad, cuando el sexy chico rubio se hubo acostumbrado al primer dedo, Harry introdujo el segundo obteniendo otra serie de gemidos todavía más fuertes que los anteriores
– te he hecho daño Draco? – preguntó con preocupación
– no….. Continúa- gimió Draco necesitado.
En este punto, el pelinegro ya estaba preparado para penetrar al rubio con más ahínco, así que se lubricó generosamente, y prosiguió su tarea, introduciendo solo la punta de su miembro, para acostumbrar a Draco, después comenzó a introducirse completamente dentro de su compañero, y comenzó con las embestidas.
Eran cortas y lentas al principio, pero su velocidad y profundidad iba en ascenso, hasta que alcanzó una velocidad que los estaba llevando a los dos al limite, Draco no abrió los ojos, pero pudo jurar ver colores en sus párpados mientras el joven buscador se corría con brutalidad en su interior, haciendo que su propia poya se descargarse en pequeños espasmos que salpicaron su vientre ropa y gran parte de la cama.
– ha…ha sido….. Impresionante – alegó Malfoy sin aliento
– de eso se trata – le dijo Harry con una sonrisa de oreja a oreja.
Con un par de hechizos la habitación estaba como nueva y la ropa de cada uno estaba acomodada como debería, excepto por las pequeñas manchas de semen, que se les olvidó limpiar.
– siento la tardanza- dijo Snape abriendo la puerta y encontrando a Harry y Draco justo en la posición que les había ordenado pero con la ropa ligeramente manchada y el pelo algo alborotado
– bien, quién quiere venir primero – ante la mirada aterrorizada de los jóvenes añadió – venga, que no muerdo
Draco dio un paso al frente y se sentó en la silla frente al profesor casi temblando
– los valientes primero – dijo Snape con una sonrisa de orgullo por la valentía de su ahijado
Draco bebió un sorbo de la poción, y esperó a ser preguntado
– que estaban haciendo usted y el señor Potter durante la clase de hoy..?
– le hice cosquillas porque me gusta su risa y quería volverla a oír
– y que han hecho durante el tiempo que os he dejado solos
– ¡Eso no es asunto suyo!- rugió Harry
Draco había tomado la poción, y debía decir la verdad, pero el era muy inteligente y apuntándose con su varita grito “silencio” y su voz ya no se oía, movía los labios relatando la alocada aventura vivida en esa habitación, pero Snape no lo lograba oír.
Cuando la historia se acabó, Harry anuló el hechizo de Draco y Snape los miro a ambos con una sonrisa de satisfacción
– veo que no soys tan tontos como creía, es más habéis demostrado tener una inteligencia singular, bien hecho….- dijo Snape
– gracias profe…..
– ….. Sin embargo- continuó- no os habéis percatado de este pequeño detalle- dijo apuntando a una cámara que lo había estado grabando todo, y había sido monitorizada por el propio profesor en compañía del director.
– Dumbledore y yo lo hemos visto todo……
Harry y Draco no pudieron hacer otra cosa que mirarse a la cara y romper a reír como dos niños que acababan de ser descubiertos realizado una novatada, con sus características y perfectas risas
– travesuras realizada – dijo por último el chico de pelo azabache mientras plantaba otro beso en los labios de su amado